Ante todo, feliz año, esperamos que 2016 te traiga buenas y nuevas experiencias, siempre a mejor y blablabla…

Lo que a nosotros nos concierne es como has pasado estas fechas tan vacacionales que nos engordan, nos sacan de nuestra rutina y de nuestro Box para enfrentarnos en enero con la triste realidad de haber sido un poco menos deportistas y no cumplir con nuestro sagrado entrenamiento.

Tranquil@ no es cuestión de fustigarse, muchos somos fruto de toda esta vorágine festiva que nos conduce por el mal camino. Lo que ahora toca es redimirnos y mirar hacia adelante. 2016 está lleno de buenas intenciones, apenas ha comenzado el año y todos esos deseos ahora están llenos de propósitos sin fecha de caducidad (aparente), aunque a veces con el tiempo las intenciones pasan de ser una prioridad a un “mejor luego” conforme pasa el año.

En la constancia, mis queridos deportistas, está la clave…. ¿Y qué si nos hemos hinchado a comer? También es un tiempo de disfrutar de los tuyos y celebrar juntos las fechas, lo raro sería que fuéramos 100% estrictos. La cuesta de enero es simplemente una cuesta. Solo te costará subirla el mismo esfuerzo con el que tu cuerpo la bajó estos días.

Por eso, además de la constancia, es muy importante ser fiel a ti mism@, mentir a los demás es muy fácil, pero más fácil es caer en la automentira y la autocomplacencia mientras recorremos ese camino por superar nuestras metas deportivas.

Entra por la puerta de tu Box, con la mirada fija en el horizonte sabiendo que este año vas a mejorar tu marca, que con buen ritmo y determinación tendrás recompensa, y que siempre hay baches y buenas excusas para ser peores deportistas, la navidad es uno de tantos que te cruzarás en el año.